① La sala de cultivo debe estar seca, limpia, con poca luz y bien ventilada, y contar con medidas para prevenir la entrada de insectos. Limpie y desinfecte la sala minuciosamente antes de usarla. Aplique desinfectante en aerosol a razón de 4 a 6 gramos por metro cúbico, selle la sala herméticamente y fumigue durante 24 horas. También es necesaria una desinfección regular durante todo el período de cultivo del micelio.
② La mayoría de los invernaderos para el cultivo de setas no cuentan con calefacción. El cultivo a baja temperatura no afecta gravemente el crecimiento del micelio y reduce eficazmente la contaminación bacteriana, pero prolonga el periodo de inóculo y retrasa la fructificación. Aumentar adecuadamente la temperatura interior puede acortar el ciclo de crecimiento del micelio y el periodo de maduración. La temperatura ideal para el crecimiento del micelio de shiitake es de 20 a 25 °C.
③ El hongo shiitake es aerobio. La falta de oxígeno ralentiza o detiene el crecimiento del micelio. Una ventilación adecuada es esencial para eliminar los gases nocivos, reducir la concentración de bacterias y estimular la actividad del micelio. Si al entrar en la habitación siente que el ambiente está viciado o percibe un olor fuerte a sustrato, ventile la habitación inmediatamente.
④ Tras perforar las bolsas para la aireación, el oxígeno dentro de ellas aumenta considerablemente, acelerando el metabolismo del micelio. La temperatura interna de la bolsa suele ser entre 3 y 5 °C superior a la temperatura ambiente. Una temperatura prolongada superior a 30 °C, junto con la falta de oxígeno, provocará debilidad, encogimiento e incluso la muerte del micelio. Es fundamental prevenir las quemaduras por altas temperaturas en las etapas posteriores del cultivo.
Comience a monitorear la temperatura 20 días después de la inoculación. Una vez que la temperatura de la pila supere los 28 °C, abra las ventanas para ventilar o reduzca la cantidad de bolsas apiladas para mantener la temperatura por debajo de los 28 °C. Manténgala alejada de la luz solar directa y la lluvia. Mantenga la humedad relativa interior por debajo del 60 % para prevenir eficazmente la infección por diversas bacterias.
Recordatorio especial: Cuatro tabúes en el cultivo de micelio de shiitake
- Evite dañar la bolsa de micelio. Incluso las grietas más pequeñas pueden provocar fácilmente una infección bacteriana.
- Evite que se mojen con la lluvia. Las bolsas de micelio húmedas son muy propensas a la contaminación después de la inoculación.
- Evite la luz solar directa. Los rayos UV intensos dañan el micelio, provocan la fermentación del material y la pérdida de sustrato.
- Evite sacudir o dejar caer las bolsas de micelio con fuerza. Las vibraciones intensas pueden provocar la brotación prematura, dificultar el crecimiento vegetativo y retrasar la maduración normal. Manipule las bolsas de micelio con cuidado durante todo el proceso.