![Manejo de los hongos shiitake en invierno y primavera. 1]()
Gestión invernal
Las setas shiitake de invierno suelen aparecer entre diciembre y febrero del año siguiente. Este es el periodo de máxima producción para las cepas de temperatura media a baja; las setas son de la más alta calidad y alcanzan precios elevados en el mercado. El manejo durante este periodo se centra en mantener la humedad y el calor, así como en protegerlas del frío y las heladas. Las cubiertas del techo deben ser lo suficientemente finas para permitir que la luz solar penetre en la zona de cultivo, aumentando así las fuentes de calor, elevando la temperatura de los lechos de cultivo y favoreciendo la formación uniforme de los cogollos. Las bolsas de cultivo que se hayan adelgazado requieren rehidratación o inyección de agua para ajustar su contenido de humedad y mantener una humedad óptima. La lámina de plástico del invernadero debe estar bien sellada; al mismo tiempo, se debe reducir la frecuencia y la duración de la ventilación para evitar la exposición directa a las inclemencias del tiempo. Durante la parte más fría del invierno, si las instalaciones lo permiten, se puede utilizar la calefacción por vapor del invernadero para inducir la brotación; esto produce cogollos con forma de perla y genera importantes beneficios económicos.
Gestión de primavera
Las setas de primavera aparecen entre marzo y principios de junio. Dado que el clima es seco y ventoso, con importantes fluctuaciones de temperatura, es fundamental un control preciso de la temperatura y la humedad. El manejo durante el período de fructificación primaveral debe centrarse en los siguientes tres puntos:
En primer lugar, tras los periodos de fructificación otoñal e invernada, las bolsas de cultivo de setas han perdido mucha humedad y carecen de agua suficiente; además, el crecimiento micelial es menos vigoroso que en otoño. Por consiguiente, la prioridad de manejo es rehidratar las bolsas. Al mismo tiempo, al rehidratar las bolsas y disminuir la humedad relativa del aire, se incrementa artificialmente el diferencial de humedad en la superficie de la bolsa para estimular la formación de yemas de setas.
En segundo lugar, refuerce la ventilación: esto implica mantener una temperatura cálida para favorecer el desarrollo del micelio tras la rehidratación. Durante este periodo, ventile una o dos veces al día durante 1 o 2 horas cada vez; la duración de la ventilación puede prolongarse según sea necesario en días nublados o lluviosos.
En tercer lugar , a principios de la primavera, es importante mantener e incrementar la temperatura, asegurándose al mismo tiempo de una ventilación adecuada. Generalmente, la ventilación debe realizarse después del riego; su duración debe controlarse para evitar que la temperatura y la humedad desciendan por debajo de los rangos óptimos. Tras rehidratar las bolsas, se debe ampliar adecuadamente el diferencial de temperatura —por ejemplo, levantando la lámina de plástico— para provocar la transición del micelio de la fase vegetativa a la fase reproductiva, induciendo así la formación de más brotes de hongos.